lunes, 12 de diciembre de 2016

Crítica de "Un traidor como los nuestros"

“Un traidor como los nuestros” se basa en la historia creada por John le Carré, famoso por la complejidad de sus relatos. El guion, de la mano de Hossein Amini intenta no pasarse de complicado, introduciendo muchas escenas explicativas y amenas.

El largometraje cuenta con un arranque brutal y estupendo. Después, su calidad va disminuyendo y se nos presenta como otro thriller policiaco más. El fallo de “Un traidor como los nuestros” es que no tiene nada que la distinga ni diferencie de otros trabajos del mismo género. También la historia se vuelve un poco complicada y difícil se seguir en algunos momentos.
Pese a esto, la cinta logra ser un producto digno y contar una historia bastante interesante y que puede conseguir que el espectador reflexione sobre la actualidad y la proveniencia de las riquezas.
El filme cuenta con un elenco estupendo, encabezado por unos magníficos Ewan McGregor y Naomie Harris, y seguidos de unos grandes Damian Lewis y Stellan Skarsgard. Lo que quizás funciona mejor de “Un traidor como los nuestros” es su componente humano, lo que mueve a sus protagonistas a llevar a cabo los actos. El sentimiento de amistad, unidad y familia están presentes a lo largo de toda la obra, y este es un factor bastante interesante.
La historia tiene algunos altibajos puesto que, en algunos momentos, la trama avanza de manera vertiginosa y, en otros, las situaciones se quedan algo estancadas y el guion es poco dinámico. También, en la parte final se produce un poco de previsibilidad y que provocará que el espectador más avispado sé de cuenta de lo que va a suceder antes de que finalice el metraje.
Pese a sus desigualdades, “Un traidor como los nuestros” es un relato interesante, bastante dinámico y con grandes interpretaciones.

Valoración: 3,5/5
Lo mejor: El dúo Ewan McGregor- Stellan Skarsgard

Lo peor: Que todo el largometraje se vea eclipsado por su espectacular comienzo

viernes, 9 de diciembre de 2016

Crítica de "La llegada"

Desde que en 2010 estrenó la impactante y maravillosa “Incendies”, Denis Villeneuve ha demostrado ser uno de los mejores directores del siglo XXI. En 2013 dio su salto a Hollywood, sin por ello perder la calidad, con la magnífica “Prisioneros”. El año pasado estrenó “Sicario” que, pese a estar dirigida fantásticamente y a tener secuencias muy buenas, no poseía la calidad a la que nos tiene acostumbrados.
Con “La llegada”, Villeneuve se sumerge en un terreno que no había tocado antes, la ciencia ficción. A pesar de ser un filme más comercial, nunca pierde su sello de autor. Con esta película, el director ha podido crear un nuevo mundo en la ciencia ficción. El largometraje es entretenido, interesante, muy emocionante y construido de manera impecable.

Vileneuve consigue algo muy difícil, y es que “La llegada” no nos recuerde a ningún otro filme de su género. La historia engancha desde el primer momento, y su guion es maravilloso. El dúo actoral formado por Amy Adams y Jeremy Renner es increíble. Ambos se salen con sus interpretaciones.
La película no es nada predecible y no cae en ningún tópico. El director juega a complicar la historia y hacerla todavía más emocionante. Los 116 minutos de metraje se pasan volando y, probablemente, te quedes con ganas de más.
A los seguidores de la ciencia-ficción, “La llegada” les va a encantar. Es muy superior a trabajos recientes similares, como “Gravity” (2013) o “Interstellar” (2014), largometrajes que ya son muy buenos de por sí. El único problema que puede traer este film es que a muchos espectadores no les gusta la historia y la puedan tachar de aburrida, puesto que no es una obra dirigida en su totalidad al público mayoritario. Si la gente busca ver algo tipo “Independence Day”, esta no es su película.
Después de “La llegada”, Villeneuve nos deja con muchas ganas de ver la secuela de “Blade Runner”, que él dirige y que parece ser que no va a defraudar.

Valoración: 4,5/5
Lo mejor: Su guion y su capacidad para contar cosas nuevas de un tema muy explotado.

Lo peor: Que al público mayoritario no les guste y que la tachen de aburrida.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Crítica de "No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas"

Basado en la conocida novela de Laura Norton, “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas” es el nuevo largometraje de María Ripoll protagonizado por Verónica Echegui, Álex García y David Verdaguer. El film parte de un buen material y tiene un notable guion, cargado de momentos hilarantes y bastante entretenidos.
Su principal problema radica en su ejecución. María Ripoll hace lo mismo que en “Ahora o nunca”, su anterior obra. A una buena historia le mete momentos innecesarios que restan calidad al producto final. “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas” cuenta con un arranque estupendo, pero que se va debilitando poco a poco y que se va perdiendo por culpa de gags innecesarios.
En ciertas ocasiones, la película llega a ser algo aburrida y hace que el tiempo se pase muy lento, sobre todo en su tramo final.

En cuanto a los actores, hay que destacar el trabajo de unos impecables Álex García, Verónica Echegui y Alba Galocha. La química entre Álex García y Verónica Echegui sobrepasa la pantalla y provoca que seamos cómplices y vivamos intensamente esta historia de amor. Por otro lado, Jordi Sánchez (visto recientemente en “Cuerpo de Élite”) está demasiado exagerado, lo que causa que su personaje no sea demasiado creíble y que el espectador desconecte cuando sale en escena.

Por tanto, “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas” es un film irregular, puesto que tiene un guion correcto, muy buenos momentos y escenas bastantes divertidas, como la del zoológico o la fiesta en casa de la protagonista, pero que se ve perjudicada por una dirección mejorable y por situaciones demasiado largas o que no aportan demasiado, como el viaje a China. Pese a esto, el largometraje es divertido y aceptable para pasar una buena tarde de fin de semana, aunque no está a la altura de la novela en la que se basa.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Crítica de "Sully"

Crítica de “Sully”

En su último largometraje, Clint Eastwood nos transporta a una historia emocionante y humana con un Tom Hanks sobresaliente en su papel

La nueva película de Clint Eastwood cuenta la increíble historia del “Milagro en El Hudson”, suceso que ocurrió el 15 de enero de 2009, en el que el piloto Chelsey Burnett Sullenberg aterrizó un avión en el río Hudson sin que hubiese ninguna muerte.
El film cuenta con unos efectos especiales impresionantes y que harán que te metas mucho más en la cinta. Clint Eastwood busca, a través de su nuevo trabajo, que los espectadores reflexionen acerca de lo que ocurrió en este caso, de cómo a un hombre que salvó a 155 personas le acusan de no hacer lo correcto. El largometraje es una oda a la humanidad, a la bondad y a la manera tan mecánica pero poco humana de trabajar de la sociedad actual.
“Sully” alterna los momentos del accidente con lo sucedido después, y lo hace de una manera que engancha desde el primer momento hasta el último. No estamos ante un guion espléndido, pero sí que es lo mejor que ha hecho Eastwood desde “Gran Torino” (2008).

En la película sobresale una persona por encima del resto, y ese es Tom Hanks, quien nos ofrece una interpretación magistral. “Sully” es una cinta que huele al Óscar, no solo por su parte técnica, sino por su poder de contar la historia en una hora y media con toda precisión de detalles sin caer en el aburrimiento o en la monotonía. Eastwood podría haber caído en lo dramático o, incluso, en lo sensacionalista, pero sabe que es lo que le interesa al público saber de la historia.
Sin duda, el film tiene un cierto aroma a Vintage y recuerda a los largometrajes que se hacían años atrás y que tan bien funcionaban en la gran pantalla.

Valoración: 4/5
Lo mejor: Tom Hanks y sus efectos especiales.

Lo peor: Parece que Eastwood ha perdido su capacidad de sorpresa.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Crítica de "100 metros"

“100 metros” es una película necesaria para hacer que más gente conozca la enfermedad esclerosis múltiple, y para descubrir una historia que es un gran ejemplo de superación y de lucha constante. Sin embargo, hay algunas cosas que no acaban de encajar en el nuevo largometraje dirigido por Marcel Barrena.
Si el film hubiese durado mucho menos, se habría contado lo más esencial y el resultado sería increíble. El problema de “100 metros” es que contiene muchas tramas innecesarias y que le restan calidad al producto final. Su principal fallo es que, el personaje interpretado por Karra Elejalde, es demasiado exagerado y consigue que las situaciones no sean muy creíbles en muchos momentos. El personaje de María de Medeiros no aporta nada a la trama y provoca que en las escenas en las que ella sale rocen el ridículo.

A pesar de la entrega y del gran esfuerzo que ha hecho Dani Rovira para interpretar a Ramón Arroyo, el actor malagueño está más acertado en los roles cómicos que nos tiene acostumbrados que en esta ocasión. Es destacable el gran trabajo que hace la brillante Alexandra Jiménez, donde demuestra, una vez más, sus dotes interpretativas y que puede hacer el papel que se proponga.
Las partes cómicas de “100 metros” son necesarias para quitarle dureza al asunto, y quizá esto sea uno de los puntos positivos de la cinta. También es muy interesante ver el cambio que sufre el personaje de Dani Rovira, y cómo el deporte le ayuda a volver ser feliz. Las escenas del protagonista en el hospital junto a otros enfermos de esclerosis múltiple son lo mejor del film, puesto que hacen emocionar al espectador y que comprueben las distintas claras que puede tener esta enfermedad.

Valoración: 2,5/5
Lo mejor: La interpretación de Alexandra Jiménez.

Lo peor: Su falta de ritmo en muchos momentos.