sábado, 9 de julio de 2016

¿Qué le ha pasado a Richard Linklater?

Si ha quedado algo claro a lo largo de estos años, es que todos queremos a Richard Linklater. El autor de la trilogía “Before” (1995-2013) o de “Boyhood” (2014), película que sin duda ha marcado la historia del cine, ha estrenado este año el largometraje “Todos queremos algo”. Según ha señalado el director, esta podría considerarse como una continuación de “Boyhood”, ya que su nueva cinta empieza donde la otra acababa. “Todos queremos algo” busca adentrarse en aquella vida universitaria de los años 80, marcada por las fiestas y el béisbol.

El principal problema del film radica en su falta de originalidad, ya que Linklater ha decidido no arriesgar nada en esta ocasión, teniendo como resultado otro largometraje más de la época universitaria, una del montón y que, si no hubiese sido realizada por Linklater, probablemente nunca hubiese llegado a las salas españolas ni sabríamos de su existencia. La cinta no aporta nada nuevo, tiene un argumento muy simple y que no profundiza para nada en ninguno de los personajes, carece de un guion elaborado, ya que se limita a mostrar como unos universitarios jugadores de béisbol solo piensan en emborracharse, fumar y conocer a chicas. El largometraje podría haberse adentrado mucho más en esta interesante y complicada vida universitaria, centrándose en otros temas que aparecen en esta etapa. Visualmente, la película es agradable, desprende un aroma ochentero de lo más rockero y divertido. Sin embargo, considero que esto es lo único positivo que encontramos en el que posiblemente es el peor filme de Linklater. Además, si no te gusta el béisbol lo vas a pasar mal, puesto que “Todos queremos algo” hace mucha referencia a este deporte, haciéndose muy largas las secuencias en las que se ven a los protagonistas entrenando y hablando sobre esta actividad.

Espero que este solo haya sido un desliz en la carrera de Linklater y en su próximo trabajo vuelva a brillar como siempre, ya que a un director que ha hecho obras maestras como “Boyhood”, no se le puede permitir semejante catástrofe.

viernes, 1 de julio de 2016

Pixar ha encontrado la luz gracias a “Buscando a Dory”, uno de los personajes más queridos de la historia de la animación.

Últimamente, Pixar no estaba viviendo un buen momento. Desde que se estrenó la secuela de Cars en 2011, la empresa de animación comenzó su decadencia en cuanto a guiones originales se refiere, entregándonos las peores películas de su catálogo, a excepción de la correcta pero compleja “Del Revés” (2015). Pixar estaba perdiendo su originalidad, sus ganas de emocionar y de hacer filmes originales. A pesar de que, para muchos, “Buscando a Nemo” (2002) es la mejor película de la compañía, para mi gusto está muy sobrevalorada, llegando en muchas ocasiones a aburrir y a ser muy cargante, por lo que considero que largometrajes como “Los Increíbles” (2004) “Up” (2009) o la saga “Toy Story” son bastante superiores. 
Tenía una bastante mala impresión con “Buscando a Dory” (2016); sin embargo, estaba bastante equivocado. La película arranca con un clímax conmovedor en el que podremos ver a una adorable Dory de pequeña, y como esta perdió a sus padres. A lo largo del largometraje, Pixar recurre a lo que mejor sabe hacer: emocionar al espectador a través de recuerdos del pez azul que le ayudarán a emprender un gran viaje para intentar encontrar a su familia. El filme habla de la superación, de como un pez con una discapacidad, en este caso con pérdidas de memoria a corto plazo, intenta hacer todo lo posible para lograr su objetivo. El tramo final de la película es puro Pixar, recordando mucho a la huida del aeropuerto de “Toy Story 2” (1999). 

El resultado es un largometraje divertido y muy emocionante. Si la primera parte marcó tu infancia, seguro que está hará que, por un par de horas, saquéis al niño que todos llevamos dentro. Además, no podéis perderos “Piper”, el cortometraje que acompaña a la película, ya que la animación es absolutamente perfecta (la playa parece de verdad) y hará que te rías y que saques una lagrimilla antes de que empiece “Buscando a Dory”.

domingo, 15 de mayo de 2016

Nacida para hacernos reír


Alexandra Jiménez se ha convertido en la Reina de la comedia española del siglo XXI. Desde que la descubrí en Spanish Movie (2009) no deja de sorprenderme. Este año ya la hemos podido ver en varios filmes, como Embarazados, Kiki, el amor se hace o Nacida para ganar, su último proyecto. Esta última película, dirigida por Vicente Villanueva, tenía pinta de ser esos largometrajes que pretenden hacer gracia, pero que no lo consiguen.

A priori, por su argumento alocado, parecía ser una película de segunda división. Sin embargo, creo que se ha convertido en una de las grandes sorpresas de la temporada. No os equivoquéis, Nacida para ganar es una crítica a la sociedad del siglo XXI, a la idiocia que abunda en ella y a los pensamientos materialistas que predominan actualmente. Villanueva pretende, a través de la exageración, que nos demos cuenta del tipo de personas en las que nos hemos convertido, pudiéndonos llevar a la deshumanización y a no pensar con coherencia.



Además, el casting no podría haber sido más acertado. Vemos a una Alexandra Jiménez más brillante que nunca demostrando, una vez más, su versatilidad y sus ganas de comerse el mundo. Mención aparte para Cristina Castaño, ya que parece que este personaje le viene como anillo al dedo, ya que consigue sacarnos una sonrisa cada vez que aparece en pantalla. No me olvido de Victoria Abril, dispuesta a reírse de ella misma y a regalarnos buenos momentos en una de las comedias más originales de la historia del cine español.

Nacida para ganar es una película muy entretenida y fácil de ver, pero quizás no guste a todo el mundo, ya que muchos no se atreven a reconocer que esto es lo que impera en nuestro día a día.

domingo, 18 de octubre de 2015

Mi fin de semana con Jessica Chastain

Este fin de semana, Jessica Chastain, una de las actrices más trabajadoras de Hollywood, ha vuelto a la gran pantalla para presentarnos sus dos últimos proyectos de dos directores muy conocidos y respetados: Marte, de Ridley Scott y La Cumbre Escarlata, de Guillermo del Toro. Dos propuestas muy diferentes en las que Jessica Chastain demuestra ser muy camaleónica. A continuación, vamos a analizar ambos films.
Marte parece haber sido creada únicamente para lucimiento de Matt Damon. La película es un continuo monólogo de su actor protagonista en el que de vez en cuando interfieren otros personajes, como el de Jessica Chastain o Kristen Wiig. Esto es un error, ya que ocasiona que el largometraje carezca de ritmo y del interés que podría haber llegado a tener. Se echan de menos más momentos de acción, escenas de tensión, situaciones tensas o inesperadas. Desde que empieza Marte, sabes que todo va a salir bien aunque nadie te haya dicho nada, lo que provoca que en las dos horas y cuarto de película sepas perfectamente lo que va a suceder, como si hubieses escrito el guion sin que te hayan pagado un céntimo por ello. En resumen, un buen trabajo de Matt Damon pero con escaso interés y sin sentido de la sorpresa.


El otro film en el que ha aparecido esta semana Jessica Chastain, esta vez con mucho más protagonismo, es La Cumbre Escarlata, último largo de Guillermo del Toro después de la aburrida y simple Pacific Rim. En esta ocasión, podríamos decir que Del Toro vuelve un poco a sus orígenes y nos muestra algo más parecido a lo que nos tiene acostumbrados en su filmografía.

La Cumbre Escarlata es difícil de definir como género. No sabría decir si se trata de una película de terror, de romance o de ambas cosas. Lo que sí queda claro es que estamos ante una gran obra del director mexicano. A diferencia de Ridley Scott, Guillermo del Toro consigue que el film tenga un gran ritmo desde el principio y lo mantiene hasta el último fotograma, sabes que hay algo que ocultan dos de sus personajes pero no logras adivinar exactamente el qué. El director combina muy bien las dosis de terror y sustos inesperados con el romance y el engaño, la pasión y el misterio. Otro acierto es el casting, ya que parece que a sus tres protagonistas el personaje les viene como anillo al dedo, como si hubiesen nacido para interpretarlo, resaltando a Jessica Chastain, haciendo de mala y con un look un poco diferente del que estamos acostumbrados a verla. Mención especial tiene la estética y el vestuario de la película, que consigue que te adentres en ella fácilmente y sin esfuerzo, todo creado con mucha belleza. Un buen largometraje no tiene siempre que ser minoritario e independiente. La Cumbre Escarlata es un ejemplo de que aquello que se ha creado para recaudar dinero y atraer al espectador se puede realizar con cabeza y con todo lujo de detalle. Ya sabéis directores de Hollywood, amantes del Blockbuster, ¡Aprended!

domingo, 4 de octubre de 2015

Regresión: la espera ha merecido la pena

Seis años ha tardado Amenábar en volver a la gran pantalla. Desde Ágora (2009) no habíamos visto ningún largometraje de este gran director. A priori, Regresión puede parecer una película de terror que tiene muchas similitudes con los filmes de este género hoy en día. Sin embargo, el film no se parece a nada que recordemos haber visto antes, ni siquiera a otras películas de este director que sean de terror o suspense (Los Otros). Amenábar demuestra, una vez más, su inteligencia: logra atrapar desde el primer minuto al espectador con una historia inquietante, perturbadora y oscura, con algunas escenas escalofriantes y desagradables, consiguiendo que el público caiga en la trampa y que te quedes perplejo en la pantalla por su impactante final. Disfraza a los malos de buenos y viceversa sin levantar sospechas y hace que el espectador se monte sus propias teorías para desbaratarlas en el último tramo del film. Con un Ethan Hawke sobresaliente y una Emma Watson maravillosa, que deslumbra en todos los momentos que aparece en pantalla, Amenábar consigue que entendamos por qué le echábamos tanto de menos. Probablemente no sea su mejor película, ni siquiera la segunda ni tercera, pero logra que el espectador disfrute y note que ha rentabilizado los costosos 9 euros que pueden llegar a costar una entrada de cine hoy en día.

Parece ser que entre los críticos y profesionales del cine la última película de Amenábar no ha agradado mucho, pero yo no estoy de acuerdo con la mayoría de opiniones que he escuchado acerca de Regresión. El guion del film me parece bastante bueno, digno de un Goya, ya que, como he dicho antes, engaña al espectador, y las interpretaciones me parecen sobresalientes. A la hora de hacer una crítica, muchos tienen en cuenta el nombre del director y si les causa simpatía o, por el contrario, les desagrada. Yo os recomiendo que no os dejéis influir por las malas opiniones que hayáis escuchado acerca de la película y que solo os limitéis a disfrutar y a vivir Regresión por todo lo alto.

Espero que Amenábar no vuelva a tardar seis años en presentarnos su nuevo proyecto y podamos disfrutar de él muy pronto para que pueda alargar su corta pero potente filmografía.