Mostrando entradas con la etiqueta Hugh Jackman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hugh Jackman. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de enero de 2018

Crítica de El Gran Showman: Bien como videoclip, mal como película

Las ideas novedosas nos gustan o, por lo menos, aquello que parece nuevo. Además, si es un musical, mejor que mejor. “El gran showman” se presenta como un biopic musical bajo la dirección de Michael Gracey.

El filme está basado en hechos reales y cuenta la historia de P.T. Barnum, un visionario showman y empresario del circo que surgió de la nada para crear un espectáculo que se convirtió en toda una sensación a nivel mundial y que fue conocido como “El mayor espectáculo en la Tierra.

Este musical celebra el nacimiento del show business de una manera muy festiva. Su colorido, puesta en escena y números musicales están perfectamente cuidados, a la vez que el diseño de producción. Sin embargo, hay algo que no acaba de salir redondo.

Foto: Sensacine.com                                     

“El gran Showman” parece, en algunos momentos, un videoclip. Una puesta en escena brutal, pero con poco argumento y con una historia que se desgasta y que puede llegar a aburrir en algunas ocasiones.

No nos confundamos. “El gran showman” es una película correcta, pero le falta espectacularidad en su guion y no termina de enganchar. Todo el esfuerzo que se le ha dedicado a su puesta en escena se le ha quitado a elaborar un guion que conecte con el público y que no aburra. Por tanto, se convierte en un largometraje que, probablemente, será olvidado en poco tiempo.

Sus actores están correctos, aunque tampoco destacan especialmente, y hay algo en su casting que falla. Pese a que Hugh Jackman está bien como siempre, Zac Efron y Zendaya despuntan un poco, notándose claramente que se les ha contratado para llamar la atención de un público juvenil.

Valoración: 3/5
Lo mejor: Su puesta en escena, el cuidado en la producción y los números musicales son brillantes

Lo peor: Un guion aburrido y que provoca que el filme sea olvidado por el espectador en cuanto salga de la sala

sábado, 18 de marzo de 2017

Logan: Una cinta de superhéroes poco convencional

“Xmen” es una saga con muchos altibajos. Algunas veces, logra películas brillantes, pero otras hacen que nos planteemos si las aventuras de estos mutantes deberían haber terminado hace mucho tiempo.
Los anteriores filmes protagonizados por Lobezno contaban con muchos defectos, y su resultado final era un producto aburrido que no hacía justicia a la saga. Sin embargo, con “Logan” pasa todo lo contrario, siendo, probablemente, lo mejor de Xmen que hemos visto jamás.
Una de las cosas por las que el filme de James Mangold funciona es debido a que no parece una cinta de superhéroes convencional. En sus 140 minutos, “Logan” explota un montón de géneros, como el spaghetti western y la acción más absoluta, convirtiéndose en una de las pocas obras de Marvel en la que una amenaza externa que va a acabar con la vida del planeta no es su argumento principal.

El film es un homenaje y una oda al personaje contado desde una perspectiva diferente. Esta vez, los villanos son la propia sociedad y un país que se hunde. Su estética recuerda mucho a la de la aclamada serie de Netflix “Stranger Things”.
El ritmo de la película es frenético. Con un comienzo impactante, la acción va in crescendo y la adrenalina se apodera de su protagonista. “Logan” es diferente a todo lo que hemos visto anteriormente de “Xmen”. Este es su principal punto a favor. Juega a ser más realista con los tiempos modernos y a tratar al espectador como un ser inteligente.
La dureza y violencia de sus escenas hacen de “Logan” un producto aún más atractivo. A diferencia de otros filmes del mismo género, el largometraje protagonizado por Hugh Jackman es exclusivo para adultos y se aleja de los clichés que Marvel siempre explota. Esta vez, el humor y los tópicos quedan relegados a un segundo plano, mientras que su potente guion adquiere todo el protagonismo.

Valoración: 4/5
Lo mejor: Su novedad y frescura.

Lo peor: Se podría haber conseguido el mismo producto con 20 minutos menos.