martes, 2 de julio de 2019

Crítica de ‘Los días que vendrán’


Los días que vendrán es la última genialidad de Carlos Marques-Marcet quien vuelve a firmar una obra estupenda como ya hizo en 10.000 km (2014). La cinta cuenta la historia de Vir y Lluis, quienes solo llevan un año saliendo juntos cuando descubren que están embarazados. Durante 9 meses, el espectador seguirá la aventura de la joven pareja y el giro enorme que dará su vida, sus miedos y alegrías.

La película sabe explorar de manera brillante la dificultad de compartir con el otro la experiencia profundamente transformadora de este proceso. Un aspecto positivo de Los días que vendrán es que la protagonista está realmente embarazada y su compañero en la ficción es su pareja real. El film dedica bastante metraje a retratar cómo evoluciona la relación de los personajes, siendo muy interesante descubrir cómo la experiencia del embarazo provoca una ruptura en el entendimiento de sus protagonistas, más allá de su vínculo sentimental.


Foto: filmaffinity.com

Su carga dramática se sigue con gran interés gracias a un efectivo guion cargado de improvisación, una puesta en escena “invisible” que busca plasmar la vida cotidiana e íntima de sus protagonistas.

La ficción resulta tan espontánea y honesta que, a veces, parece que el espectador está viendo un documental. Uno de los puntos fuertes de Los días que vendrán incluye una vieja grabación en VHS con escenas del auténtico embarazo de la madre de la protagonista y su parto. El director se apoya con gran genialidad en esas imágenes para dotar de verdad y de reflexión a su tercera cinta. Una experiencia apasionante, que atrapa y estremece y que, sin duda, tiene todas las papeletas para triunfar en los próximos Premios Goya. Lo que sí es seguro es que se hablará mucho de ella y que se convertirá en una cinta de culto.

Valoración: 4,5/5
Lo mejor: Que nada en ella falla
Lo peor: Que ante tantas propuestas mayoritarias veraniegas pase totalmente desapercibida

martes, 25 de junio de 2019

Crítica de ‘Dragged Across Concrete’


Todo film debería durar menos de dos horas y, si sobrepasa los 120 minutos, tendría que estar justificado y ser totalmente imprescindible. Dragged Across Concrete dura 159, y se podrían haber eliminado 40 minutos de su metraje. Lo nuevo del director S. Craig Zahler, protagonizado por Mel Gibson y Vince Vaughn, comienza muy bien, pero va decayendo a medida que pasan los minutos.

En Dragged Across Concrete, dos policías, uno veterano y otro más joven, son suspendidos cuando un vídeo de sus duras tácticas se convierte en la noticia del día en todos los medios de comunicación. Mediante esta premisa, se embarcan en un viaje en el que habrá acción, crimen y, sobre todo, mucho thriller policiaco.

Foto: filmaffinity.com

La cinta comienza de una manera interesante, siendo una lectura lenta y obsesiva del más brutal cine de género, siendo un cine sucio, delicado y vulgar. Sin embargo, conforme van pasando los minutos, comienza a ser más y más repetitiva, con un regusto a serie B demasiado fuerte y que espanta. Su material es tan sórdido y banal que no justifica en absoluto su extensa duración.

En Dragged Across Concrete sobran las palabras. Recuerda, en muchos momentos, a una cinta de Tarantino debido a que los diálogos interminables ocupan una parte muy elevada en su narración, lo que la hace tediosa hasta límites insospechados.

Además, su extrema violencia no está para nada justificada. Su primera parte es claramente superior a la segunda, en la que todo se vuelve demasiado oscuro y sombrío y en la que el espectador ha perdido todo el interés que en algún momento le pudo llegar a generar. Ni la entrega de un Gibson como hacía tiempo que no veíamos logra causar una impresión mayúscula.

Valoración: 2/5

Lo mejor: Mel Gibson entregado al 100%

Lo peor: No hacía falta que fuera tan, tan larga

martes, 18 de junio de 2019

Crítica de ‘Upgrade (ilimitado)’


Leigh Whannell, director de Insidious: Capítulo 3, se atreve con Upgrade, un thriller del sello Blumhouse Productions, un film que se centra en la venganza pero de una forma más novedosa. Con Logan Marshall-Green como protagonista, tras ver cómo su mujer es asesinada tras un accidente que le deja parapléjico, él tendrá que someterse a una operación que le permite volver a caminar para así poder vengar a su esposa.

Upgrade ofrece al espectador un viaje frenético, inventivo y emocionante, siendo bastante entretenida. Aunque tiene mucha acción, le falta un misterio que, realmente, deje al espectador con la boca abierta. No tiene nada que la haga 100% llamativa, aunque muchas de sus escenas y sus florituras son excelentes.


Foto: filmaffinity.com

La cinta es de esos thriller de ciencia ficción que son entretenidos pero poco originales. Su premisa es un poco predecible, aunque también es cierto que su misterio al principio parece obvio pero, poco a poco, va retorciéndose. Sus peleas son accesibles y memorables, con un aspecto retroapocalíptico interesante y con un espíritu muy rebelde.

Con la nueva apuesta de Blumhouse Productions, los fans del género estarán en el cielo. Sus impresionantes efectos especiales dan fuerza a Upgrade, una propuesta emocionante de bajo presupuesto, con corazón de cine serie B pero que logra una gran calidad. Su brutal juego de poder interno que cuenta con efectivos y bien medidos toques de humor, además de cierta reflexión como trasfondo para ofrecer un trepidante vehículo de entretenimiento. Con su mensaje de los riesgos que hay detrás de la promesa de inmortalidad por medio de la tecnología informática, es un episodio largo de Black Mirror con sus mismas dosis de misterio.

Valoración: 3,5/5

Lo mejor: El mensaje futurista que plantea y que logra ser muy entretenida

Lo peor: Que es poco original y, pese a tener muchas subtramas, no tiene una principal 100% sólida

martes, 4 de junio de 2019

Crítica de ‘A Dog´s Journey’


En 2017, Lasse Hallström dirigió Tu mejor amigo, film que estuvo rodeado de polémica tras filtrarse en las redes sociales unas imágenes del rodaje en las que los usuarios señalaban que se estaba maltratando a los animales y poniéndolos en peligro. Sin embargo, la cinta, protagonizada por Dennis Quaid y K. J. Appa (quien actualmente es una estrella gracias a su papel en Riverdale), resultó ser un éxito en taquilla en Estados Unidos debido a su bajo presupuesto, siendo este el motivo por el que se ha decidido rodar una segunda parte, titulada A Dog´s Journey.

En esta ocasión, Lasse Hallström cede el testigo a Gail Mancuso para narrar la conmovedora y sorprendente historia de un perro leal que encuentra el significado de su propia existencia a través de la vida de los humanos a los que les enseña a reír y amar.

Foto: filmaffinity.com

Esta segunda parte sigue el mismo esquema de la original. Parece que las cintas protagonizadas por perros es un recurso que nunca se va a agotar debido a que cuentan con bajo presupuesto y son rentables ya que atrae a un público familiar, pero su esquema no podría ser más repetitivo. Si has visto una es como si hubieses visto todas, ya que no se atreven a innovar lo más mínimo.

Ya es la segunda película que nos llega en 2019 de este estilo después de Uno más de la familia. Su mezcla de melodrama al estilo de Nicholas Sparks se dedica a manipular mecánicamente al espectador con su emotividad barata. Recuerda mucho a Mira quién habla, solo que esta vez el protagonista es un perro en lugar de un bebé. Su sensiblerío y la manera que tiene de provocar situaciones a través de la variación de la música hace que no funcione y que vuelvan a ofrecernos el mismo producto de siempre pero con una raza de perro distinta.

Valoración: 2/5

Lo mejor: Un Dennis Quaid entregado

Lo peor: ¿Por qué todas las películas protagonizadas por perros juegan a esa manipulación tan barata?

martes, 28 de mayo de 2019

‘La última locura de Claire Darling’: Un motivo para creer en la comedia francesa


Los franceses se caracterizan, entre otras cosas, por hacer buen cine. Sin embargo, no tienen fama de poseer sentido del humor, y eso se nota en la mayoría de sus largometrajes de comedia. Intentan hacerse los graciosos pero, en lugar de conseguirlo, producen muchas veces vergüenza ajena, tal y como ha ocurrido con cintas como Bienvenidos al Norte o Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? Sin embargo, siempre hay excepciones, largometrajes que parecen romper con esta maldición y que lanzan esperanzas al género, como es el caso de La última locura de Claire Darling.

La cinta, dirigida por Julie Bertucelli, encargada de Desde que Otar se marchó (2003) y El árbol (2010), ambas enmarcadas en el género dramático, se atreve ahora en La última locura de Claire Darling apostar por la comedia. Para ello, se vale de Catherine Deneuve, sin duda una de las mejores actrices del panorama cinematográfico francés.

Foto: filmaffinity.com

La película, que supone la adaptación de la novela estadounidense Faith Bass Darling´s Last Garage Sale, de Lynda Rutledge, se desarrolla en Verderonne, pequeño pueblo de Oise, cerca de París, donde es el primer día del verano y Claire Darling se despierta convencida de que es su último día con vida. Es por esto por lo que decide vaciar su casa y hacer un mercadillo. Estos objetos tan amados reflejan lo que ha sido una vida trágica y resplandeciente. Esta última locura de Claire provocará el regreso de su hija Marie, a quien no veía desde hacía 20 años.

En pantalla hay presencias que quedan muy por encima de sus personajes o la identidad de sus actores o actrices. Esto es lo que vemos en Catherine Deneuve. La actriz deambula en el film por una mansión familiar deshabitada salvo por las motas de polvo, infinidad de cachivaches relojeros y una tonelada de recuerdos amontonados en cada rincón.

Otro de los grandes aciertos de La última locura de Claire Darling es el trabajo de la directora de fotografía Irina Lubtchansky quien, con un cambio de luz, hace convivir en el mismo plano el tiempo presente, remembranzas y anhelos del porvenir. Los personajes se relacionan por medio de los objetos (un anillo, un reloj, una pintura, unos autómatas), el pasado y el presente se confunden en sus cabezas e, incluso, hacen acto de presencia física fantasmas del pasado. Bertuccelli mantiene el toque animista y el interés por las relaciones familiares presentes en su anterior trabajo, El árbol.

El realismo mágico es un buen recurso para endulzar historias trágicas, algo en lo que Julie Bertuccelli recurre en esta obra. La propuesta recuerda a la maravillosa La ventana, aunque con un suave alivio cómico. Estamos ante una de esas películas en las que parece que no pasa nada pero en las que ocurren muchas cosas.

A través de la inspiradora música de Olivier Daviaud, el espectador se meterá en escena y en el clima tan agradable que plantea. En definitiva, en La última locura de Claire Darling, Bertuccelli une a Catherine Deneuve y su hija, Chiara Mastroianni, en una cinta donde la octogenaria Claire Darling decide hacer una venta de todas las cosas que pueblan su enorme casa en la campiña. Su hija, una vieja amiga de ambas y el cura de la localidad, terminan visitando a una mujer que, sin motivo aparente, parece haber perdido la razón al anticipar su final. Una película adorable donde el presente y el pasado conviven de una manera hermosa, tratado a través de una delicadeza exquisita.

Valoración: 3,5/5

Lo mejor: Las escenas de los personajes como testigos de su pasado

Lo peor: Un final que no está en consonancia con la armonía que caracteriza al resto del relato