miércoles, 19 de abril de 2017

El bebé jefazo: diversión en grandes dosis


En los últimos años, Dreamworks ha ido perdiendo nombre y ha sido desbancada como la segunda compañía de animación más exitosa, ocupando este puesto Illumination Entertainment. Ahora, Tom McGrath, director de “Madagascar 3: De marcha por Europa” o “Megamind” nos plantea una historia divertida y original en la que los bebés y el buen rollismo son sus principales protagonistas.
“El bebé jefazo” es un film gamberro, basado en la ironía y hecho para provocar carcajadas tanto en los adultos como en los más pequeños. Lejos de caer en lo ñoño y sensiblero, el nuevo trabajo de Dreamworks es una comedia al más estilo USA, donde el humor está servido.
La cinta cuenta con una premisa que puede no agradar a todo el mundo: tener menos gatos y perros y más hijos. Dejando a un lado esto, la película es brillante en cuanto a técnicas de animación se refiere, donde el colorido y las texturas juegan un papel muy importante.


Pese a que su argumento es mínimo y carece de lógica, logra entretener y brindarnos uno de los largometrajes de animación más divertidos de los últimos años (con permiso de “Mascotas”). “El bebé jefazo” bebe de otros títulos de comedia, y su mezcla resulta en un cóctel explosivo y que gustará a todo tipo de público.
Dreamworks deja a un lado los filmes planos y sin gracia que le llevaban caracterizando estos últimos años para regalarnos una obra con dosis de humor propias de títulos como “Gru: mi villano favorito”, y con secundarios que te harán pasarlo en grande y que los 98 minutos de metraje se pasen volando. Una auténtica sorpresa animada.

Valoración: 4/5
Lo mejor: Es muy divertida y entretenida, con escenas desternillantes y que permanecerán en la memoria del espectador durante mucho tiempo

Lo peor: El guion le falla en algunos momentos y algunas escenas se alargan más de lo debido

miércoles, 12 de abril de 2017

Crítica de "Life"

Después de la fallida “El niño 44”, Daniel Espinosa vuelve al cine de la mano de “Life”, un inquietante thriller que logra mantener en tensión en todo momento.
La cinta bebe de referentes claros como “Alien” o “Gravity”, sin aportar nada nuevo y con el único propósito de entretener al espectador. Hay que tener esto muy en cuenta para poder disfrutar de una película plana y sin pretensiones pero que consigue todo lo que se propone.
La tripulación elegida para esta ocasión no podría ser más lujosa: Jake Gyllenhaal, Ryan Reynolds y Rebecca Ferguson encabezan el largometraje que es una mezcla de géneros entre la ciencia-ficción, el thriller y el terror más absoluto. Pese a que el espectador se imagina cuál va a ser su resolución final, desconoce todo su proceso, por lo que se llevará sorpresas y sobresaltos asegurados.

“Life” no es diferente a todo lo que hemos visto anteriormente. Podría ser un nuevo reboot de “Alien” pero, en su lugar, han optado por disfrazar de novedoso algo que no lo es. Aunque supera con creces las dosis de entretenimiento necesaria, el público pide una novedad que no llega y su ritmo podría haber sido todavía más frenético.
Su realización y producción está cuidada de una manera impecable. Estamos ante un auténtico blockbuster, donde todo está cuidado hasta el más mínimo detalle y, lo que parecen elementos a su favor, acaban poniéndose en su contra ofreciéndonos un producto correcto en sus diferentes piezas, pero vacío en su conjunto. Su mezcla constante de géneros no ayuda, y hace que no tenga una unidad.
“Life” no será un referente en cuanto al cine de ciencia-ficción se refiere, pero consigue que el espectador esté agarrado a sus asientos durante los 101 minutos de metraje.

Valoración: 3/5
Lo mejor: Su impecable factura y sus constantes momentos de tensión

Lo peor: Su inevitable comparación con otros filmes de calidad superior

lunes, 27 de marzo de 2017

El Fundador: telefilme con falta de debate

“El Fundador” intenta romper los esquemas de los biopics tradicionales, y eso le honra. No quiere tratar a Ray Kroc, su protagonista, como un ser amable y heroico, sino que quiere contar con toda objetividad la historia de un mentiroso que se apropió de una idea que no era la suya.
Realmente, el film no aporta nada nuevo. La historia es simple, convencional y previsible, pero su encanto radica en la sencillez y en no contar con pretensiones. Escenifica a la perfección la batalla de un par de hermanos y de un hombre cuya única aspiración en la vida es lograr el mayor éxito posible sea como sea.

“El Fundador” no se entendería sin la perfecta actuación de Michael Keaton, su protagonista, entregado a la causa con muchos cambios de registro e interpretando a dos personajes, simulando dos estilos distintos de vida: por un lado, un ciudadano rechazado y sin éxito en un principio y, por otro, un triunfador que ha logrado alcanzar ese Sueño Americano tan ansiado por muchos.
Pese a su correcta ejecución, se echa de menos que el largometraje no sea más ambicioso y que no cuente con un tratamiento más profundo. En vez de llevar la historia a la sátira más profunda y a una crítica social sobre la avaricia y la traición, John Lee Hancock queda a medio camino y no genera ese posicionamiento ético que se debería sobre la deshumanización de las personas con tal de conseguir éxito y riquezas.
“El Fundador” es una cinta entretenida e ideal para conocer más a fondo lo que se esconde detrás de la frecuentada cadena de restaurantes de comida rápida, pero no le saca todo su provecho y no logra ser más que un telefilme digno de un fin de semana por la tarde.

Valoración: 3/5
Lo mejor: La actuación de Michael Keaton. Él es el centro de la película.

Lo peor: Le falta gancho y se nota que su director no tiene ganas de generar polémica.

Crítica de "Plan de fuga"

Es una realidad que el thriller español está muy de moda y es uno de los géneros favoritos por el público. Después de empezar el año con “Contratiempo”, el thriller vuelve a la carga, aunque no con la fuerza que debería.

“Plan de Fuga” cuenta con un buen planteamiento y con unos actores excelentes. Su premisa es muy interesante, pero se va diluyendo poco a poco con un argumento aburrido y que no aporta nada novedoso. El film recuerda a otros que hemos visto anteriormente, como la reciente “Cien años de perdón”, con la que comparte incluso planes idénticos.
“Plan de Fuga” hubiera resultado un acierto si se hubiese hecho hace 10 años y no viniéramos de un 2016 excelente para el cine español. Los 105 minutos de metraje se hacen eternos, y ni siquiera Luis Tosar ni Javier Gutiérrez, excelentes en sus papeles, logran salvar a la película de la deriva más absoluta.
Los planos del largometraje son bastante buenos, y su dirección es perfecta, pero el guion no da más de sí. Intenta mantenerse desesperadamente para lograr una duración mínima, pero su idea no va más allá de un cortometraje. Además, se incluyen muchos personajes de relleno, como el de Alba Galocha, que no aporta absolutamente nada al largometraje y que es totalmente prescindible.
“Plan de fuga” intenta aportar elementos románticos con una trama nula y que carece de química. Su resultado es un batiburrillo de géneros que termina por no contar nada nuevo y cargarse lo que parecía una de las mayores producciones españolas del año.

Valoración: 2/5
Lo mejor: Su premisa es bastante interesante y cuenta con muy buenos actores, especialmente con unos impecables Luis Tosar y Javier Gutiérrez

Lo peor: Su trama no aporta nada nuevo y parece un remix de los últimos thrillers españoles que se han visto en la gran pantalla

domingo, 26 de marzo de 2017

Crítica de "Últimos días en la Habana"

“Últimos días en la Habana” es una película que está narrada como si de un documental se tratase. Relata y refleja con total sinceridad y verdad la realidad de la sociedad cubana.
El director de “Suite Habana” nos regala una historia que nos recuerda mucho al largometraje “Fresa y chocolate”. La cinta cuenta la historia de Diego, un enfermo de sida que está en sus últimos días de vida, y Miguel, su amigo de la infancia. Dos personajes contrapuestos que sirven perfectamente para relatar que la amistad no entiende de barreras y que siempre hay que luchar para conseguir lo que uno se proponga.

“Últimos días en la Habana” cuenta con mucha ironía la situación de la sociedad mientras que la cámara muestra una realidad indeseada por su director y por la mayor parte de las personas.
La película es algo irregular en su ritmo, contando con escenas muy buenas y con otras un poco aburridas, aunque su resultado final es un metraje con muchas más virtudes que defectos.
“Últimos días en la Habana” cuenta con dos brillantes interpretaciones: la de Patricio Wood y, sobre todo, la de Jorge Martínez, que es un homenaje homosexual a la brillante “Fresa y chocolate”. El largometraje reivindica muchas cosas, habla sobre la dureza de ser homosexual en un determinado país y cómo dos personajes que se han pasado toda la vida luchando han acabado, de una manera u otra, en una miseria injustificada y totalmente inmerecida.
En definitiva, un film para enamorados de la Habana que quieran conocer la realidad más absoluta de un país bello oscurecido por la dureza que sufre su sociedad.

Valoración: 3,5/5
Lo mejor: la vitalista interpretación de Jorge Martínez y el duro retrato que hace de la ciudad de la Habana

Lo peor: Es un film con muchas irregularidades y su interés decae en bastantes momentos